Esta tarde estoy en el Club de mayores más sola que la una. Cuando he llegado había clase de canto pero no me apetecia nada ni cantar ni escuchar, he preferido venirme a la sala de ordenadores e intentar sin mucho éxito entrar en el blog. Pero mi supernena Esmeralda y con control remoto me ha ayudado a escribir esta breve entrada. Ahora me iré dando un paseo hacia casa tranquilamente.